Hubo en un pueblo un hombre llamado Tonto, que venía de Babilonia, por ello era conocido antes todos como "el tonto de Babilonia". Era un muchacho de no muy temprana edad que se dedicaba a pasear por el pueblo, hacía trabajillos por aquí y por allá; el problema, decían todos, estaba en su cabeza.
Despistado, distraído, olvidadizo; si tenía que llevar manzanas a casa de Doña Damiana, le daba no se que cosa en la cabeza y las llevaba a la tiendita de Pancreta
- Ay tonto ! Pero si esto no es para mi ! Tienes que llevárselas a Doña Damiana, si sabes donde vive ? Ahí a la derecha y doblas, la primera calle, la casa con la puerta de madera y las paredes rojizas despintadas -.
Era el colmo, ya fuera con el herrero, el carpintero o hasta el sastre, el pobre Tonto no hacía más que confundirse de destinatario y de paquete.
Un día, a Don Pablo se le movió el tapete y confundió, al salir de la taberna, el camino de regreso a casa. Tocó tres veces y se asomó Doña Antonieta
- Ay Don Pablo ! Pero que hace usted aquí ? Y a tan entradas horas del anochecer -
- Pero...Antonieta, que es lo que hace usted en mi casa ? -
- Don Pablo, esta no es su casa, es la mía -
- Ah - y miró las paredes, la puerta de madera con doble vista, a Doña antonieta asomada solamente de la mitad para arriba, la ventana a la derecha, la cocina atrás y el comedor en la vista de todos - pero...si esta no es mi casa -
Y Doña Antonieta soltó la carcajada - Ay don Pablo ! Ya se está usted pareciendo al Tonto de Babilonia ! -
Desde ahí, cada que alguien se despistaba de camino, o confundía lo que no debía de confundir, la gente que conocía al tonto se reía y le decía "ya te estás pareciendo al tonto". Otros, por su parte, les encantaba gritar cuando alguien cometía algún error por las calles:
- pero si serás como el tonto ! - de tal modo que ésta persona se sintiera humillada y devorada por todas las miradas de la gente que tenía a su alrededor.
Y así, el tonto fue pasando de boca en boca con cada despistado, bajo cada humillación, dió la vuelta al mundo...y se quedó tonto para siempre.
martes, mayo 18, 2010
Yo lo sabía

Mis padres también lo sabían, se los dijo el médico cuando nací: yo no nací cuando debí haberlo hecho.
Yo debí haber nacido amiba, entre miles y millones de esas pequeñas creaturas que se formaban a la par que la tierra.
Quizá un poco más tarde podría haber sido pájaro, o algún dinosaurio herbívoro, quizás incluso, carnívoro.
Dudo mucho que me hubiera tocado la época de cowboys, pero tal vez la de los ancestros, ése era el máximo de inico de siglo en el que debí haber sido procreada.
Fuera de ciudades, coches, edificios, tecnología, electricidad, aparatos portátiles, conexiones milimétricas, redes inalámbricas y cables por todos lados.
Yo no nací cuando debería haber nacido.
Porque lo se yo, como lo saben mis padres y el médico cuando nací: yo no pertenezco a esta era, ni a esta época, ni a este mundo.
Lo se porque años antes o años después, tampoco encajo; en mis años no encajo, en los de los viejos tampoco, en los de los verdes menos.
Arriba, abajo, de este a oeste, no hay lugar que me reconozca ni que me conozca, no hay persona con la que se pueda entablar un lazo que en otro mundo si podría, tal vez en otra época o en otra sociedad.
Es cierto, yo no pertenezco aquí, ni con la gente, ni con los modismos, ni con las mañas...ni con nada.
No hay peor cosa que ese sentimiento de no pertenecer a nadie ni a algún lado, de no saberse de algún lugar ni con alguna gente, de no entenderse en ningún idioma ni encontrarse en ningún reflejo.
Es como si el agua no reflejara sino absorbiera, como si el fuego no quemara sino reviviera, que el humo no matara sino diera vida, que el verde fuera mi azul y las hojas no fueran más que nubes; como si no quisiera desaparecer de esta tierra de sueños en la que desde siempre fui creada y de la que no se (o no quiero) salir.
Es imprescindible, a estas horas, encontrar a alguien que me salve de este infierno:
Se busca hombre maldito, con ganas de desgarrar sueños, con venganzas de desquitar en la primera persona que se encuentre, con manos rasposas y duras y mente cerrada, con cuchillo en mano y mirada penetrante, se busca hombre que quiera adentrar en mis sueños y romperlos todos, destruirlos, desaparecerlos; se busca ser humano que esté dispuesto a destruirme por dentro sin dañar el exterior, para que así pueda reconstruirme de nuevo, y entrar a una tierra donde no haya sueños sino realidades, y donde el hombre no pueda volar, los elefantes no sean morados y las abejas no sean amigas de la gente, donde no pueda llevar un cuervo al hombro y dond elos gatos no sean verdes con rayas moradas. Se busca ser descontrolado, se busca infeliz, se busca vengador, se busca violador de sueños, aquel personaje malévolo de todas las historias y los cuentos de hadas, aquel que deja ver la vida como es vida, con cicatrices y sangre y batallas y donde el malo siempre gane y el bueno muera y sufra y pierda.
Se busca ser desquiciado que quiera matar el maldito sueño que tengo por dentro y no me deja vivir la cruda realidad, se busca aquél que esté dispuesto a destruir todos mis pensamientos volátiles y todos aquellos sueños inútiles que no hacen más que chingarme la vida...se busca realista, de preferencia soldado o aquél que haya sufrido mucho y tenga ninguna esperanza para seguir viviendo, que me robe la vida, que me haga robot.
Se busca ser de piedra, de acero, de metal...se busca un herrero que me haga herramienta de la vida, marioneta, como a todos los demás...que no me deje cerrar los ojos, que no me deje concibir el sueño, que sea café de mis ojeras y mugre en las uñas de mis dedos, que me azote por las noches y me despierte en las madrugadas para violarme y desgarrarme las entrañas hasta volverme mierda...
Es que no lo entienden ? Que yo ya no quiero soñar...que me corten las alas, que me calven estacas, que desangren mi piel...por favor, destruyan todos mis malditos sueños que no me dejan dormir
sábado, mayo 15, 2010
Soñé contigo aunque no eras tú
Porque tenías rulos en el pelo y una sonrisa que me gustaba pero no era la tuya.
Jugabas a ser de cartón, con clavijas en las articulaciones, porque no querías ser real, no querías ser real porque querías morir.
Reías, saltabas, cantabas, demostrabas como se debía ser un buen maestro, siempre de cartón y sonriente, pero sin ganas de vivir.
En una de esas el viento te voló, y te estrelló contra un árbol, se te calleron los antebrazos y las pantorrillas, yo corrí a tu lado mientras mis padres y otros extraños (que siempre estaban con nosotros) buscaban tus piernas y tus brazos.
- ¿Cuando no te voy a conocer real ?- te preguntaba
- Entiende, yo no quiero vivir - respondías, siempre sonriente, sin cambiar el tono ni la felicidad
- Esto está mal hecho - decía mi padre, al momento de reconstruirte de nuevo, y te cambiaba de tal forma que no podrías volverte a separar de tus extremidades.
Íbamos de regreso, tomado de la mano de otra chica ibas tu, y yo haciéndome a la idea de que no querías ser real, por más que fueras feliz, y no tomabas mi mano, aunque querías hacerlo y yo estuviera ahí.
Y, en eso, desperté...aun sabiendo desde antes que todo era un sueño.
Pero esta noche, yo te soñé...
Jugabas a ser de cartón, con clavijas en las articulaciones, porque no querías ser real, no querías ser real porque querías morir.
Reías, saltabas, cantabas, demostrabas como se debía ser un buen maestro, siempre de cartón y sonriente, pero sin ganas de vivir.
En una de esas el viento te voló, y te estrelló contra un árbol, se te calleron los antebrazos y las pantorrillas, yo corrí a tu lado mientras mis padres y otros extraños (que siempre estaban con nosotros) buscaban tus piernas y tus brazos.
- ¿Cuando no te voy a conocer real ?- te preguntaba
- Entiende, yo no quiero vivir - respondías, siempre sonriente, sin cambiar el tono ni la felicidad
- Esto está mal hecho - decía mi padre, al momento de reconstruirte de nuevo, y te cambiaba de tal forma que no podrías volverte a separar de tus extremidades.
Íbamos de regreso, tomado de la mano de otra chica ibas tu, y yo haciéndome a la idea de que no querías ser real, por más que fueras feliz, y no tomabas mi mano, aunque querías hacerlo y yo estuviera ahí.
Y, en eso, desperté...aun sabiendo desde antes que todo era un sueño.
Pero esta noche, yo te soñé...
viernes, mayo 14, 2010
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